28 marzo, 2012

Puede ser el inicio.


De repente miras al vacío
y ves que el mundo se acelera.
Donde antes había personas, animales, cosas,
ahora sólo hay líneas
que, aceleradas, desaparecen
entre los rayos del sol.

Cuando te detienes,
nada queda.
Sólo sombras que giran sobre sí mismas.
Sobre ti.
La realidad cae al suelo,
con rabia, pero con firmeza.

Abres los ojos y te das cuenta
de que todo hasta ahora había sido ficticio,
de que todo estaba planeado,
de que no eres más que una pieza del juego
que han movido a su antojo.

Es hora de despertar.
Es hora de dar forma a esas líneas.
Es hora de regresar a la vida
y de volver a disfrutar de la libertad
que te dieron cuando naciste,
y que te robaron cuando creciste.

2 comentarios:

ANTONIO M. dijo...

Muy bueno, en tu linea. Un placer leerte, como siempre. Saludos.

Duathor dijo...

Hola Antonio!
Cuánto tiempo.
Me alegra que te guste.
Un saludo!!