14 octubre, 2009

Cambios que da la vida.

Como en un vals,
el tiempo y sus consecuencias
ruedan una y otra vez,
con paso seguro, acertado,
aunque a veces doloroso.

La vida, como cual flor en primavera,
se abre ante los ojos de su propietario
esperando ser amada, ser correspondida.

Se enfada como mujer celosa
cuando no le hacen caso.
Y no le falta razón,
sólo busca ser aceptada, como su dueño.

Cuando consigue su sueño,
hace que el mundo sea más fácil,
más agradable, más... en paz,
pues por fin se libró
de aquella que llaman depresión,
ansiedad, o pensamientos suicidas.

Ahora sí que puede desplegar sus alas
y seguir danzando, junto a su dueño,
un bonito vals.

19 septiembre, 2009

Niñez.

Dónde está la niña que perdí,
dónde se fue, por qué lo hizo...

Sólo quería sonreír,
sólo quería ser feliz.

Estar en un parque, jugar con los niños,
con su familia...
Mas son ellos los que la ignoraron,
son ellos los que ahora olvidan,
sin pedir perdón.

La niñez se perdió.
Dónde está, dónde...

15 septiembre, 2009

Dolor

Marcada por la tristeza
y el dolor
ahogo el llanto en silencio
mientras el dolor
se arrastra por mi piel
ajena y atenta a todo.

Una y otra vez me pregunto,
me hago la estúpida pregunta,
de dónde está la niña sonriente
de aquellas fotos de hace años;
qué pasó con ella, dónde se fue,
por qué no la tengo en mí.

Mi vida se va esfumando,
y no sé qué camino seguir
para abrazarla, y que no se marche.
Siento miedo a que me deje,
a que me abandone.

Anhelo las sonrisas, los besos,...
el cariño, el calor humano.

Encerrada en mi propia jaula,
busco desesperadamente una salida,
una luz que me guíe a la paz, mi paz.

28 agosto, 2009

Vacío

Dolor, angustia, rabia,
o ira, tristeza, amargura.

Siento como las olas
se convirtieron en garras,
y apuñalan incesantemente
mi interior.

Y todo sigue su curso.
Los niños pronto irán al colegio,
las madres seguirán preocupadas,
el otoño volverá.

Yo seguiré consumiéndome
como cual flor marchita.
Me dejaré llevar por el viento
hasta quién sabe dónde.

No habrá rumbo, no habrá fin.
Sólo un estúpido círculo
que no tiene salida.

30 julio, 2009

Cariño

Lo vi tan cerca de mí
que pensé que pude tocarlo.
Quise acaricialo,
quise sentirlo...

Mi corazón latía, nervioso,
y mis ojos anhelaban
poder saber dónde estaba,
y cómo, realmente.

Sabía que merecía la pena,
por eso me desesperé
y lloré desesperadamente
cuando se alejaba.