16 septiembre, 2006

Un día horrible.


No puedo romper las barreras
que forman la distancia.
Tampoco puedo caminar
sobre el cielo que compartimos.

No puedo dejar de sentir
el mundo que se aleja de mí;
le ofrezco compañía
y él me regala piedras.

No puedo cambiar mi vida,
ni el haber nacido así.
No sé quién quiere que sea,
ni si realmente lo anhela.

Por qué no puedo
controlar mis sentimientos,
el dolor del tiempo
ni el soplo del viento.

Daría lo que fuera por soñar
que no es más que una pesadilla,
un sueño horrible,
no me deja dormir.

Mientras el corazón y la razón
en duelo sigan,
no habrá paz ni tranquilidad
en esta vacía y sombría vida.

1 comentario:

Athenea dijo...

Hola Mónica...

Lindos versos... andaba divagando por internet; y me encontré con tu blog... yo también soy una niña que vive en una casa humilde y que tiene intereses de todo... solo que yo vivo en Chile...jaja en el último lugar del mundo. Increíble que con tanta distancia compartamos la misma pena. Debe ser la etapa en la q estamos pasando... yo tengo 17 y..mm..meses. Jajaja los 18 los cumplo muy luego. Y esto de ya ser adulta ante la ley es algo que realmente te deprime un poquito. Quisiera que hablaramos más... yo no escribo tan lindo como tú..al menos no con tendencias líricas...más bien me inclino por la prosa. Si estás un poco aburrida... ve a dar una vuelta por mi blog... simplemente-unplugged.blogspot.com

Q t vaya bien

Adiós.